viernes, 9 de noviembre de 2012

¿Qué son los lagos asesinos?


El 21 de agosto de 1986, una enorme nube blanquecina surgió del lago Nyos en el Camerún, y sorprendió a 1.700 personas que se encontraban en las proximidades. Como resultado, sintieron un calor súbito y una pérdida de conciencia de la que no se recuperaron. El lago acabó con sus vidas. La causa fue una emanación repentina de dióxido de carbono, que mató también a todos los insectos, pájaros, animales salvajes y ganado cercanos.
Este lago mortal de Camerún no es una excepción. En Nueva Zelanda existen lagos que vomitan gases más densos que el aire y que resultan muchas veces tan peligrosos que pueden matar con facilidad. Algunos lagos hidrotermales, asociados a zonas volvánicas, pueden producir este tipo de emanaciones. Los romanos ya conocían este fenómeno y en algunos lagos de Sicilia llevaban perros para detectar el peligro, ya que los gases se concentraban en el suelo.
Los científicos piensan que los gases pueden ser expulsados desde los lagos debido a los movimientos del magma que se producen debajo de ellos o, en otros casos, a la presencia de algunos elementos en descomposición, como algas y otros vegetales.